Cuando era pequeño

Siempre he recordado con cariño aquellos momentos que pasé en casa de mi abuela. Ahora que ya está viviendo en mejores condiciones, siempre que paso por delante de su casa recuerdo aquellos instantes de felicidad suprema que pasé junto a ella, y me llena de honda satisfacción el pensar que su casa está en buenas manos, cuidada, y que por tanto ayuda a toda la familia a salir adelante, que muchas veces se trataba un poco de todo eso y no de otras cosas, por eso me siento bastante seguro con el tema de los alquileres, que siempre es algo a tener en cuenta con estos temas.

Más allá de lo que pensamos que podría ser una buena solución para todos aquellos elementos que teníamos en mente, tener la seguridad de que todo va bien es algo bueno y más en esta vida que está llena de cosas malas y que son imposibles de controlar de forma acertada. Sin duda, es una forma diferente de ver las cosas, pero creo que vale la pena.

En la memoria deben quedar aquellos años en los que mis mayores problemas eran que teníamos para cenar en casa o si mis amigos estarían en la plaza, o quien tenía la pelota para jugar a fútbol en la calle. Todo cambia, ahora la hipoteca, los hijos y la crisis tienen toda mi atención, y poco a poco me deshago de todos aquellos recuerdos que nos quedan en lo más profundo de mi ser, que tiene ganas, por momentos, de volver a aquellos maravilloso años en los que los problema eran, pues eso, niñerías.

¿Que hacer con la casa de mi abuela?

Una vez realizado todo el traslado, era el momento de entender y prepararlo todo para saber que hacer con lo que vendría a ser la casa de mi abuela. Es algo bastante importante, ya que claro está, tampoco era plan de dejarla desocupada. Primero pensamos en que algún familiar la ocupara, pero no hubo suerte, así que decidimos por alquilarla.

El estado general de la casa estaba bien, pero hacía falta reformar y ante todo limpiar, son demasiados años y había que hacer una vaciada general de las cosas. Así que nos pusimos a limpiar y tiramos la mayoría de las cosas, otras nos las quedamos, ante todo lo referente a los recuerdos y cosas sentimentales, todo lo demás o bien lo vendimos, dimos o simplemente lanzamos por ahí.

Todo limpio el piso nos decidimos por reformar aquello imprescindible, como por ejemplo la cocina y el baño, así como dar una buena mano de pintura, con algo menos de 1.000 euros adecentamos toda la casa, tanto vaciarla como también comprar (y conseguir) electrodomésticos que sirvieran a los nuevos inquilinos.

A partir de aquí toca buscar a alguien que le pueda interesar hacerse con el alquiler de esta casa, que sin duda es la parte más difícil de todas, aunque si que tengo bastante confianza en que se podrá conseguir de una forma mucho más simple de lo que pensamos, por eso mismo no tengo demasiada preocupación con ello, y más bien me apetece ponerme en manos de profesionales llegado el caso, quiero los mínimos problemas, y conseguir el máximo rendimiento a la propiedad.

Alquiler seguro opiniones

Una vez que la casa de mi abuela ya estaba en condiciones de ser alquilada, opté por buscar diferentes empresas que me pudieran dar servicio en lo referente a conseguir un inquilino decente para el piso. Yo jamás había hecho todos estos trámites, así que opte por profesionales que me guiaran y que me sacaran todo el trabajo de encima lo más rápidamente posible. En el fondo lo que quería era simplemente cobrar cada mes una cantidad, y olvidarme de todo.

Así buscando por la red encontré alquiler seguro, el nombre ya lo dice todo, pero buscando por la red alquiler seguro opiniones me di cuenta de que quizá era justamente lo que necesitaba, porque esta empresa se dedica a buscar los inquilinos por ti, hace todos los trámites y tú solo tienes que ir a firmar y revisar tu cuenta bancaria todos los meses para ver como está el dinero, así de simple, y eso vale su peso en oro en muchos de los sentidos.

Aunque parezca mentira, mi mayor miedo eran los trámites y encontrarme con alguien que nos pagara y que dinamitara todo lo que representaba ese piso para mi, por eso, con alquiler seguro opiniones me di cuenta de lo fácil que era conseguir un buen inquilino. Después de algunos meses siguen pagando, y no me tengo que preocupar por gran cosa, parece como si realmente valiera la pena en muchos sentidos, porque la tranquilidad hay que pagarla, y más para la gente que realmente no sabemos como funcionan los entresijos de los alquileres y de las viviendas.

Los abuelos quieren más a los nietos

He de admitir que pasé gran parte de mi etapa infantil en casa de mi abuelita. No es pasa nada, era algo bastante bonito ya que en el piso de mi abuela nos íbamos juntando de vez en cuando muchos primos y eso hacía que no me sintiera demasiado solitario. Una forma diferente de entender la vida y las formas de hacer que hicieron que todo fuera mucho mejor de lo que pensaba. Esto de las abuelas siempre es algo bonito que no sabes disfrutar hasta que lo has perdido, porque los abuelos quieren de una forma especial a los nietos, dicen que algo más que a los propios hijos, y eso es cierto, quizá sea porque ya han acabado su étapa vital central y pueden dedicarse a disfrutar de los nietos a niveles que cuando eran padres no podían hacer, eso es cierto.

También es verdad que los abuelos hacen que las cosas tengan más sentido, ya que sin ir más lejos, hacen que tengas que ir de un lado para otro sin pensarlo, sin poder hacer nada más de lo que tengan por la cabeza, y eso hace que sea algo a tener en cuenta mucho menos de lo que pensamos, porque en el fondo es eso, unos abuelos que aman a sus nietos y que los tienen por encima de todo lo demás, una etapa de la vida mucho más feliz que las anteriores, donde disfrutar vagamente de las cosas sin mayores problemas de los que puedan llegar a pensar y desarrollar en los buenos y malos tiempos que hay por delante de lo que parece que va a venir en la vida futura. Ains mi abuela, esa era una buena pieza de verdad.